Día 5: Deseándonos lo mejor a nosotros mismos y a los demás

Día 5 del desafío de la conciencia plena de 28 días (meditación guiada)

Comencemos por dedicar un momento para colocar el cuerpo en una posición cómoda (3 segundos). Puedes cerrar los ojos si lo deseas o mantenerlos ligeramente abiertos, sin tensión, mirando hacia abajo a unos pocos centímetros frente a ti (2 segundos).

Permite que la columna se eleve y los hombros se ablanden, dejando ir toda tensión innecesaria (2 segundos).

Hoy practicaremos compasión y buenos deseos para nosotros mismos y para los demás (2 segundos). Esto puede ayudarnos a mejorar nuestro sentido de conexión con los demás, incluso a traer felicidad para nosotros mismos (2 segundos).

Comenzamos inhalando profundamente (2 segundos) y exhalando lentamente (10 segundos).

Trata de traer a tu mente a alguien que te importa y te genera buenos sentimientos (2 segundos). Imagínate esa persona feliz en un buen momento, liberándola de toda aquella tensión que pueda afectarle de alguna manera (2 segundos).

Puede ayudarte expresar mentalmente lo siguiente: “Que estén bien, que sea felices”. O cualquier otro deseo que tengas para esa persona o personas, dedica unos segundos para expresarlo ahora (30 segundos).

Recuerda a alguien más que te importe. Imagínalos bien y felices, sin preocupaciones. Expresa para ti lo siguiente: “Que estén bien, que sean felices”. O cualquier otro deseo que tenga para ellos, dígalos ahora (30 segundos).

Con esa misma sensación de cuidado y cariño que sentiste por el otro, permite esa sensación de bienestar para ti mismo (5 segundos). Que esté bien, que sea feliz y cualquier otro deseo que te gustaría ofrecerte, con un espíritu de bondad y generosidad (30 segundos).

Ahora, permaneciendo con la respiración, permite que estas ofrendas de bondad y buena voluntad se hagan más y más profundas (2 segundos). Observa cómo se siente en el cuerpo, el lugar, dimensión, color si lo hubiera, temperatura o cualquier otra sensación particular que puedas estar sintiendo (5 segundos).

Termina con una inhalación profunda y completa (2 segundos) y una exhalación larga, lenta y liberadora.

Practica integrada:

Cuando veas a la próxima persona con la que interactuantes hoy, tómate un momento para decir en tu mente: “Deseo que seas profundamente feliz” mientras le saludas. Repite esto tantas veces como recuerde hacerlo hoy.

Identificar en el cuerpo como se siente esta disposición al amor y emociones superiores, puede ayudarnos a estar en contacto con ellas más a menudo, ya que de esta forma somos más capaces de recordarlas y despertarlas a voluntad.

Preguntas de reflexión:

¿Cómo te afecto la práctica de desear lo mejor a los demás en tus interacciones?
¿Cambió tu estado de ánimo de alguna manera? ¿Afectó la calidad de tu atención?

Mujer meditando a la orilla del rio

NACHO

Buscando darle un propósito a la vida, hallar un sentido más allá del sin-sentido y evolucionar conscientemente.

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