Sueño durante la meditación

gato durmiendo en un sillón

¿Cómo evito la somnolencia durante la meditación y a lo largo del día?

En más de una ocasión habrás experimentado cansancio extremo y una sensación de quedarte dormido cuando intentas concentrarte en tu meditación e incluso en otras tareas del día a día.

Una estrategia útil, es tratar de no resistirte y luchar contra esta sensación, pero tampoco dejarte vencer inevitablemente. Un punto medio consiste en ser consciente de ese cansancio y entenderlo como un obstáculo transitorio, sin juzgarlo y sin imponer ideas acerca de ello. El simple hecho de hacerte consciente de ese letargo durante la meditación, sin fundirte con él, ni resistirte o dejarte vencer por él, es un avance importante en el proceso de volverte cada vez más presente. Así como te brindará cierto control sobre tus procesos mentales.

Cuando notes los primeros indicios, puedes decirte a ti mimo: “Aparece cansancio, cuidado, no te dejes llevar, observa…” y regresa con bondad a tu objeto de meditación, la respiración o tu actividad, sea esta la que sea. En el aquí y en el ahora. Volver a la realidad del momento presente es un acto de valor y compromiso con la misma existencia, requiere esfuerzo en los primeros momentos, pero con el tiempo tu habilidad mejorará.

mono durmiendo en la rama de un árbol

Aplícalo al día a día

Recuerda, únicamente es necesario observar estos estados con cierta distancia. Diferenciando el observador del proceso observado. Esto es aplicable no solo al cansancio que nos asalta en las rutinas del día a día, también a las emociones que nos dominan por momentos. Emociones, que pueden llegar a controlar nuestras acciones y decisiones vitales.

El método es sencillo, cuando observes que te domina el cansancio, la ira, enfado, tristeza, vergüenza… Únicamente regresa al momento presente con fe y fortaleza, y toma distancia de eso que sea que sientas. Verás que en un plazo de tiempo relativamente breve dejarás de identificarte con esas emociones transitorias. Ya no usarás etiquetas para definirte, como: triste, apático, ansioso o depresivo entre otras. Llegará el momento, en el que si continuas con la meditación dejarán de influirte como antes eventos externos y emociones transitorias.

En cualquier caso, en muchas ocasiones podemos encontrarnos legítimamente cansados y necesitar de un descanso profundo. Esto es algo que tenemos que aprender a diferenciar y es sencillo cuando nos relacionamos bien con nuestro cuerpo.

NACHO

Buscando darle un propósito a la vida, hallar un sentido más allá del sin-sentido y evolucionar conscientemente.

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